La nutrición del césped no es “echar fertilizante”. Es un programa. Identifica objetivos (color, densidad, recuperación) y ajusta dosis y frecuencia según crecimiento, clima y uso.
- Nitrógeno: impulsa crecimiento y color.
- Potasio: fortalece tolerancia al estrés.
- Fósforo: apoya raíces en etapas específicas.
Evita sobredosis: puede aumentar enfermedades y debilitar raíces. Lo ideal es un enfoque por etapas y con seguimiento.